Ventajas de la colaboración con un centro especial de empleo

En España hay 2.000 Centros Especiales de Empleo en los que trabajan más de 72.000 personas con discapacidad. Estas empresas demuestran cada día su rentabilidad social, generando actividad económica y retornando a la sociedad, (a través de impuestos, cuotas a la Seguridad Social, inversiones, salarios) 1,44 euros por cada euro que perciben de la Administración Pública.

Los Centros Especiales de Empleo, que surgieron en España el año 1982, se han convertido en instrumentos efectivos e indispensables para normalizar la entrada de este colectivo al mercado laboral.

Un claro ejemplo de esa aportación a la economía, son entidades creativas e innovadoras como Lasercart, con sede en Madrid, especializada en la gestión de residuos, principalmente informáticos, como cartuchos de tinta y tóner, aunque también productos electrónicos, papeles, cartones o pilas. La plantilla de Lasercart está integrada en un 90% por personas con diversidad funcional y desde esta entidad se desarrollan interesantes iniciativas a favor de la integración y el medioambiente, apelando a la colaboración de otras empresas con Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Beneficios de colaborar

Uno de los objetivos de estas entidades es generar recursos que les permitan seguir creando empleo y siendo competitivas. Por eso, ofrecen ventajas y posibilidades de colaborar, para cualquier persona o entidad.

Los beneficios que se obtienen son inmediatos: satisfacción por colaborar con un proyecto social y apoyo a la creación de empleo en un sector demográfico especialmente vulnerable en años de crisis.

Las ventajas también se traducen en clave económica y de imagen corporativa, con desgravaciones fiscales para donaciones en metálico o en especie, patrocinio de actividades ligadas a causas sociales o contratación de servicios y personas.

Medidas alternativas

Para fomentar la inserción laboral, las empresas públicas y privadas con más de 50 trabajadores deben, por ley, reservar una parte no inferior al 2 % de sus puestos de trabajo para personas con discapacidad. Hay excepciones en casos de convenio colectivo o voluntad del empresario, siempre que se apliquen las denominadas Medidas Alternativas a la Contratación de Personas con Discapacidad, que son las siguientes:

• Firmar un contrato con un trabajador autónomo con discapacidad o con un Centro Especial de Empleo para el suministrar bienes o prestación de servicios ajenos.

• Realizar donaciones y acciones de patrocinio.

• Constituir Enclaves Laborales, es decir, grupos de trabajadores con discapacidad del Centro Especial de Empleo, que trabajan temporalmente para la empresa colaboradora.

Una empresa puede optar por una o por varias medidas alternativas, aunque en el caso de las donaciones, solo pueden efectuarse cuando las organizaciones receptoras están registradas como Entidades de Utilidad Pública, una calificación legal que indica que su objeto social es  la inserción laboral, la formación profesional o la creación de empleo a para personas con discapacidad.

A cambio de su colaboración, la empresa da cumplimiento a la Ley y desarrolla una labor solidaria, que puede traducirse, no solo en la creación de empleo, sino en facetas como la formación, la eliminación de barreras arquitectónicas, el fomento del desarrollo sostenible, el deporte adaptado, la cultura o las artes.

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