aminoacidos

Usos y recomendaciones a la hora de utilizar aminoácidos en los cultivos

El uso de aminoácidos en los cultivos es algo que se lleva realizando desde hace ya mucho tiempo, pero en los últimos años debido al auge de la agricultura ecológica su empleo se ha intensificado enormemente. Y es que como cualquier otro ser vivo, las plantas también tienen la necesidad de consumir aminoácidos para su bienestar.

El problema está en que muchos agricultores se han tomado los aminoácidos en los cultivos como sustancias “curalotodo”, llegando incluso a sustituir los nutrientes necesarios para las plantas directamente por estas sustancia orgánicas, que después de su aplicación se puede ver como las plantas responden de una realmente favorable.

Los aminoácidos son sustancias muy beneficiosas para los cultivos, pero es necesario combinar su aplicación con nutrientes minerales que puedan abastecer a las plantas de los 12 minerales esenciales que necesitan para su correcto crecimiento. De hecho el papel de los aminoácidos se muestra más como un desestresante para las plantas, siendo una sustancia capaz de salvar un cultivo cuando este ha sido azotado por la falta de agua, los fuertes vientos, las altas temperaturas, etc., y su crecimiento se ha visto ralentizado.

Eso no significa que únicamente se deban utilizar cuando se pretenda aliviar el estrés de una planta, ya que independientemente del estado de los cultivos, también son realmente beneficiosos, especialmente tras el plantado. De alguna manera permiten a las plantas ahorrar energía y crecer de un modo mucho más responsable.

¿Cuándo se recomienda su utilización?

La utilización de aminoácidos se puede llevar a cabo en cualquier etapa de los cultivos, aunque hay algunas fases como la de post-trasplante, crecimiento, prefloración o cuajado, que se muestran fundamentales para el buen crecimiento de la planta y que quizás sean las que más necesitan de los aminoácidos.

En cualquier caso son sustancias que ofrecen múltiples beneficios a las plantas, y a continuación vamos profundizar en los efectos que producen:

Potencia la absorción de nutrientes

Favorecerá que las plantas puedan absorber con una mayor facilidad los microelementos de baja movilidad, que tan importantes resultan para su crecimiento. A esto se le conoce como acción quelante, y es realmente favorable gracias al L-ácido glutámico y la L-glicina.

Activa la producción de fitohormonas

Los aminoácidos activan de algún modo la producción de fitohormonas en las plantas, consiguiendo que puedan llegar a desarrollar con éxito las hormonas vegetales que intervienen directamente en la fase de floración.

Beneficia las propiedades del suelo

Su aplicación también aporta beneficios y mejora las propiedades y la flora microbiana del suelo.

Mejora la resistencia de las plantas 

Como ya hemos dicho, son sustancias que mejoran el estado de las plantas y las hacen mucho más resistentes, siendo altamente recomendables para conseguir superar aquellos problemas que hayan podido aparecer a causa de una granizada, fuertes vientos, etc. Aquí las plantas precisan de una fuente de energía extra, siendo los aminoácidos la mejor manera de conseguir esa energía.

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