7 beneficios de las dietas veganas que no conocías

Las personas vegetarianas no consumen carne, pescado o sus derivados. Si ingieren lácteos y huevos, son ovolactovegetarianas. Las dietas veganas son aquellas en las que no se toma ningún tipo de alimento ni producto derivado de los animales.

Dos opciones o modos de vida cuyo numero de seguidores en todo el mundo crece continuamente en los últimos años. Por algo será y te lo vamos a explicar. Dietistas, nutricionistas y cada vez más profesionales de la Medicina aportan datos clínicos y científicos que avalan, por ejemplo, que el 50 % de las muertes por enfermedad que suceden en Estados Unidos está relacionado con los malos hábitos en la alimentación.

Es más, la mayoría de expertos en nutrición y terapia ortomolecular (curación mediante suplementos adaptados a cada caso) vincula el 70 % de todas las enfermedades a la mala alimentación. Las dietas veganas y vegetarianas te pueden aportar una vida sana. Y esto no es algo nuevo. Las primeras personas veganas y vegetarianas de las que se tiene constancia surgieron hace más de tres mil años. De hecho, los términos vegano y vegetariano no surgen de “vegetal”, como podríamos pensar; sino de “vegetus”, es decir, “completo, fresco y lleno de vida”. Término latino aplicado entonces a las personas con vigor físico y mental.

Y es que, si recurres a una dieta vegana o vegetariana, puedes prevenir enfermedades. Esto es cada vez más reconocido. Lo que quizás desconozcas es que existen muchos otros criterios para adaptarlas.

Los 7 beneficios de las dietas veganas y vegetarianas

Combinadas con un modo de vida saludable, disminuyen el riesgo de cáncer. Sobre todo, los de colon, mama y próstata. Según expertos, hasta en un 50 %, gracias a ingerir más fibra y no tomar grasa animal. Los veganos, con la eliminación de los lácteos, evitan el asma y los problemas respiratorios.

También combaten las enfermedades del corazón y la hipertensión, ya que las carnes aportan grasas saturadas y colesterol, que minan tu sistema cardiovascular. Y no tienen fibra, muy beneficiosa para rebajar dicho colesterol y prevenir los trastornos digestivos e intestinales. Las frutas, hortalizas y verduras, unidas al ejercicio, evitan la arteriosclerosis e inciden, como se ha constatado desde principios de siglo, en una presión arterial baja.

Por otra parte, si tienes diabetes, con estas dietas la verás reducida hasta casi la mitad (especialmente, en ayunas) y controlarás mejor tu peso corporal.

Sin comer carne ni sus derivados, evitas las enfermedades intestinales y, sobre todo, la candidiasis, que causa estragos en los países industrializados. Los alimentos muy refinados y las carnes provocan la alteración de la flora intestinal, el intestino permeable, la colitis ulcerosa, etc.

Colaboras en la conservación del planeta, pues ambas dietas potencian la redistribución y el reequilibrio de los recursos naturales, la ecología y la producción biológica.

Mejoras y promueves el comercio local y directo, más justo y equitativo

Y, por último: el veganismo y vegetarianismo se basan en cuestiones éticas. Como filosofía de vida que se plantea la moralidad de matar otras especies para alimentarse, cuando existen alternativas.

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